miércoles, 22 de marzo de 2017

Caótica



Caótica te llaman y no lo entienden.
No entienden el genio que te habita,
al arte que te recorre,
todo lo que en ti mora.

Y te llaman caótica.
Y yo digo incomprendida.
Que en tu espalda adivino los latigazos
que te ha dado la vida.
Que con mimo te has curado en soledad,
en tu cueva,
al amparo de tus velas,
con las palabras como compañeras.

Te llaman caótica, sin saber que vas descalza.
Por que gastaste tus zapatos de andar entre piedras,
de tropezar y levantarte con más fuerza.
Avanzando sigilosa y de puntillas.

Te llaman caótica. 

Ignorantes.

Por que no saben que tú te reinventas cada amanecer.
Que te has desecho en lágrimas negras y de sangre
para hacerte de flores y violín.

Y me río de los que te llaman caótica.
Por que no saben que en realidad eres libre.
Un alma melancólica,
sin apego terrenal,
que busca eternamente su felicidad.

martes, 14 de marzo de 2017

Mi Casa

Imagen Google

Mi casa es más que cuatro paredes
y un techo... mi casa es un hogar. 

Mi casa es también mi alma, revoloteando
por rincones, impregnada en detalles y pinceladas.

Es un lugar de luz, donde el sol todo lo baña,
todo lo toca.

Un lugar donde la alegría tiene nombre propio,
Pepa.

Donde el amor es en pareja, 
pero sobre todo es Propio.

Donde la vida es apacible y el mundanal ruido no entra.

Donde se llora y se rie sin importar la hora.

Donde los amigos siempre tienen amparo y sitio

Mi casa es el refugio cuando ya no queda nada más.
Cuando la angustia, el cansancio o el desconsuelo
invaden mi cuerpo y mi alma.

domingo, 26 de febrero de 2017

Ruinas

Imagen Google

Anduve el otro día entre las ruinas de mi vida
y encontré un cementerio.
Un palacio derruido, 
comido por la hiedra y la hojarasca negra.

Anduve entre los recuerdos que habitaban 
aquel lugar de dolor y pena.
Donde encontré a mi fracaso charlando con mi melancolía,
contándose mis miserias.

Riéndose de mi.

Entré en ese cementerio,
donde encontré nombres, fechas, hechos.
Todo lo que ha pasado en y por mi existencia,
con más o menos importancia,
con más o menos acierto,
con más o menos cariño.

Y me encontré a mi misma.

Llena de nostalgia y de pasado,
sentada en una piedra de mi palacio en ruinas.

Me vi entera.
Entera entre piedras caídas, cristales rotos y lodo negro.

Vi belleza.
Belleza en la decadencia,
lo roto,
lo feo,
en el dolor y el sufrimiento de mi rostro.

Escuché el silencio, acallado por cuervos
que gemían y salían huyendo.

La soledad era fría,
un viento helado en la cara
que se metía en el corazón y los huesos.

Me levanté de mi piedra 
y empece a caminar para salir de allí.

Me despedí de los recuerdos,
de la gente,
de las ruinas...

Dejé el fracaso, la melancolía,
el dolor y el sufrimiento.
Y salí del aquel ensueño en ruinas
hacia un nuevo comienzo.

Una nueva construcción. 

Una nueva vida.

domingo, 29 de enero de 2017

Tristeza



Con delicada amargura y sutil llanto,
lloró.
Lloró hasta romperse,
y se rompió en mil pedazos.

Descubrió que estaba vacía y hueca
por dentro.

Que le habían quitado todo,
las ilusiones y los sueños.

Que su alma estaba hecha trozos
y sus alas también rotas.

Que no podría volar.

Que sus pies sólo pisaban pedregal.
No quedaba nada del bosque verde y frondoso
que tantas veces había pisado.

Que sólo había piedras y cenizas.

Y con delicada amargura y sutil llanto
comprobó, también, que no echaba de menos el amor.
Ni creía en él.

jueves, 19 de enero de 2017

Hospital.




Lugar de muerte y enfermedad,
espera y sufrimiento.

Casa de dolor.
Lugar oscuro, lúgubre, inhóspito.

Donde los cuerpos se pudren
y las almas vagan.
Porque a un hospital no se va a vivir,
se va a morir.

Purgatorio en la tierra.

Antesala de lo inevitable.

Que huele a desinfectante, agua sucia,
fármacos, humedad, orines y excrementos.

 La vida no entra en los hospitales.
Se queda fuera,
con la mirada perdida,
esperando a los que salen de esa casa.

Y despide a los que no vuelven.

sábado, 7 de enero de 2017

Ella II


****

Ella.

La rebeldía esta en sus piernas,
y debajo de su falda. 

Ella.

Esta hecha de libros y palabras,
cerveza y amor.

Siempre viste de alegría
Y se escurrirá entre tus manos como el agua.

Ella te seduce,
te hace el amor con la mirada
y te dejará tirado.

Ella
es una especie en extinción.

Luz y sombra,
niña díscola e insolente.

Mujer fuerte y débil,
una guerrera con pies de barro, a la que la vida supo tratar mal.

La pieza que no encaja
y el por qué sin respuesta.
Todo eso es Ella.

Y tiene como límite el cielo, 
y superarlo como  meta.

miércoles, 4 de enero de 2017

Tu recuerdo


Hay días, como hoy, en los que tu recuerdo me visita.

Días apagados, sin luz, 
en los que me araña la melancolía y 
la vida llama a mi puerta para enseñarme el pasado.

Y te presentas sin más, sin avisar.

Y traes lo que no pasó,
lo que no dijiste,
las palabras y los silencios rotos.
Todo lo que sí dijimos. 

Los abrazos y los besos que nos dimos,
y los que no. 

Te presentas ante mí con tu cuerpo y tu sonrisa.
Esa que sabes que me gustaba,
esa con la que sabes que lo tenías todo ganado.

Conversamos.
Del contigo y sin ti,
de la felicidad, con lágrimas en los ojos.

Y las lágrimas rebosaron en mis pestañas
hasta caer. Porque la tristeza lo ha ganado todo.

Me las enjugué
y al abrir los ojos ya no estabas. 

Te fuiste rápido y sigiloso. 
Sin más.
Como viniste.