lunes, 24 de abril de 2017

Lo que no te dije...


Por si me miras y no me encuentras.
Por si te busco y ya no estas.

Por si no dije suficiente o demasiado.
Por si prometimos algo y lo cumplimos, o no. 

Por si la vida no nos concede una tregua y nos obliga a seguir.
Por si todo es mentira o verdad, que más da.

Que el dinero te abrace y te consuele.

Que el dinero te bese y te acaricie,
te acurruque y te espere con ansia de verte y saber
de ti.

Que el dinero te pregunte cómo estas
y qué te paso,
si llegaste bien,
y te haga reir en un mal día.

Que el dinero te compre pasión
y piel de mujer.
Que te bese con el alma.

Que el dinero te dé todo eso y más...
Todo lo que la vida no te dio
o no suspiste apreciar.

miércoles, 29 de marzo de 2017

No quiero...


No quiero que me robes los besos
ni los versos.

No quiero enhebrarme si no vas a bordarme tú.

Cerré la puerta,
pero dejé una ventana abierta para que preguntes
si puedes volver.

Que del caos nazco y mi alma levita.
Y, después de ti, cogí mi corazón con alfileres.

Que la realidad es más agridulce cuando estas.
Y no fluye... si no que llueve. Llueve sin cesar.

Y se me encharca la guarida, 
que me creé para protegerme.

No quiero la mediocridad de tu existencia
que me asfixia, que me limita, que no me deja ser.

Porque yo voy acompasada con la vida
y no quiero perder el ritmo.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Caótica



Caótica te llaman y no lo entienden.
No entienden el genio que te habita,
al arte que te recorre,
todo lo que en ti mora.

Y te llaman caótica.
Y yo digo incomprendida.
Que en tu espalda adivino los latigazos
que te ha dado la vida.
Que con mimo te has curado en soledad,
en tu cueva,
al amparo de tus velas,
con las palabras como compañeras.

Te llaman caótica, sin saber que vas descalza.
Por que gastaste tus zapatos de andar entre piedras,
de tropezar y levantarte con más fuerza.
Avanzando sigilosa y de puntillas.

Te llaman caótica. 

Ignorantes.

Por que no saben que tú te reinventas cada amanecer.
Que te has desecho en lágrimas negras y de sangre
para hacerte de flores y violín.

Y me río de los que te llaman caótica.
Por que no saben que en realidad eres libre.
Un alma melancólica,
sin apego terrenal,
que busca eternamente su felicidad.

martes, 14 de marzo de 2017

Mi Casa

Imagen Google

Mi casa es más que cuatro paredes
y un techo... mi casa es un hogar. 

Mi casa es también mi alma, revoloteando
por rincones, impregnada en detalles y pinceladas.

Es un lugar de luz, donde el sol todo lo baña,
todo lo toca.

Un lugar donde la alegría tiene nombre propio,
Pepa.

Donde el amor es en pareja, 
pero sobre todo es Propio.

Donde la vida es apacible y el mundanal ruido no entra.

Donde se llora y se rie sin importar la hora.

Donde los amigos siempre tienen amparo y sitio

Mi casa es el refugio cuando ya no queda nada más.
Cuando la angustia, el cansancio o el desconsuelo
invaden mi cuerpo y mi alma.

domingo, 26 de febrero de 2017

Ruinas

Imagen Google

Anduve el otro día entre las ruinas de mi vida
y encontré un cementerio.
Un palacio derruido, 
comido por la hiedra y la hojarasca negra.

Anduve entre los recuerdos que habitaban 
aquel lugar de dolor y pena.
Donde encontré a mi fracaso charlando con mi melancolía,
contándose mis miserias.

Riéndose de mi.

Entré en ese cementerio,
donde encontré nombres, fechas, hechos.
Todo lo que ha pasado en y por mi existencia,
con más o menos importancia,
con más o menos acierto,
con más o menos cariño.

Y me encontré a mi misma.

Llena de nostalgia y de pasado,
sentada en una piedra de mi palacio en ruinas.

Me vi entera.
Entera entre piedras caídas, cristales rotos y lodo negro.

Vi belleza.
Belleza en la decadencia,
lo roto,
lo feo,
en el dolor y el sufrimiento de mi rostro.

Escuché el silencio, acallado por cuervos
que gemían y salían huyendo.

La soledad era fría,
un viento helado en la cara
que se metía en el corazón y los huesos.

Me levanté de mi piedra 
y empece a caminar para salir de allí.

Me despedí de los recuerdos,
de la gente,
de las ruinas...

Dejé el fracaso, la melancolía,
el dolor y el sufrimiento.
Y salí del aquel ensueño en ruinas
hacia un nuevo comienzo.

Una nueva construcción. 

Una nueva vida.

domingo, 29 de enero de 2017

Tristeza



Con delicada amargura y sutil llanto,
lloró.
Lloró hasta romperse,
y se rompió en mil pedazos.

Descubrió que estaba vacía y hueca
por dentro.

Que le habían quitado todo,
las ilusiones y los sueños.

Que su alma estaba hecha trozos
y sus alas también rotas.

Que no podría volar.

Que sus pies sólo pisaban pedregal.
No quedaba nada del bosque verde y frondoso
que tantas veces había pisado.

Que sólo había piedras y cenizas.

Y con delicada amargura y sutil llanto
comprobó, también, que no echaba de menos el amor.
Ni creía en él.

jueves, 19 de enero de 2017

Hospital.




Lugar de muerte y enfermedad,
espera y sufrimiento.

Casa de dolor.
Lugar oscuro, lúgubre, inhóspito.

Donde los cuerpos se pudren
y las almas vagan.
Porque a un hospital no se va a vivir,
se va a morir.

Purgatorio en la tierra.

Antesala de lo inevitable.

Que huele a desinfectante, agua sucia,
fármacos, humedad, orines y excrementos.

 La vida no entra en los hospitales.
Se queda fuera,
con la mirada perdida,
esperando a los que salen de esa casa.

Y despide a los que no vuelven.