domingo, 17 de septiembre de 2017

Silencio



El silencio se ha instalado entre nosotros
como un muro.

Una distancia imponente que tampoco
queremos reparar.

Se nos ha enquistado la frialdad.

Y nos carcome.

y nos diluye.

Cada día avanzamos en una dirección opuesta,
cedemos al desdén.
No solo es que hayamos tirado la toalla
es que hemos tirado las ganas,
la ilusión, el amor.

Nos sentamos cada vez más lejos en la misma mesa
sucediéndose las conversaciones banales,
las cosas que no nos interesan.

El silencio se ha apoderado de nosotros.
Ya callan nuestros ojos y caricias.
Ya no nos esperamos.

Y cada vez los silencios son más largos
y la soledad más grata.

martes, 25 de julio de 2017

Carta sin remite



Te escribo sin esperanza de que lo leas,
solo con el consuelo de que llegue a tus manos.

Te escribo tumbada en mi cama, con el pelo suelto,
como te gustaba verme.
Escuchando una lista de canciones en reproducción aleatoria,
con el volumen alto para amansar las emociones.
Esas fieras traicioneras y escurridizas que te la juegan
cuando menos te lo esperas.

Te escribo desde la tristeza y la desesperanza
porque ya no sé  quien soy.
Porque me siento como un juguete roto,
una muñeca con una mueca siniestra y torcida,
hecha añicos, sin arreglo.

Te escribo para decirte que aun así me levanto
y sigo la lucha. Sigue la vida. 

...
Suena Nuvole Bianche ... me encanta esta canción
... creo que consigue transportarme.

Te escribo para contarte que mi vida ahora es un poco caótica,
que no me siento dueña de ella.
Que no llevo las riendas.
Pero sé que las recuperaré,
sé que al final Todo pasa, Todo llega.

Hace tiempo que no te escribía porque no tenía nada que contarte,
me abandonaron las palabras y el lápiz se me caía de las manos.

No espero que lo entiendas.
Sólo que empatices y comprendas
que mis musas se fueron al bar y yo con ellas.
Que llevamos un tiempo ahogadas en cerveza y que
hasta ahora hemos estado bien.

Hasta ahora.
Que tengo resaca emocional.
Que el alcohol no cura ni ahoga nada
sólo saca a flote lo que quieres que se hunda.

Espero tu comprensión.
Espero tu paciencia con esta escritora del tres al cuarto.
Espero que pese a todo sepas que me siento en deuda contigo,
por tu fidelidad. 
Que no quise ni quiero que te sientas abandonado. 

Me despido con la promesa de seguir luchando y mejorando,
seguiré escribiendo.



miércoles, 28 de junio de 2017

Poema en Negro

Viento del Sur. Dario de Regoyos. 1886. Óleo sobre lienzo.



Negro como la tierra cruda
en los campos de Castilla.

Viejas enlutadas sin rostro.
Paisajes negros de pueblos fríos, yermos, inhóspitos .
Y la nieve blanca.

Negro futuro de jóvenes
con manos manchadas de trabajar la negra tierra.

Negro hollín de quemar los secos troncos
que calientan esas casas de pizarra.

Ríos bravos de aguas heladas,
negras,
sin fondo. 
Escondiendo a las criaturas que moran en ellas.

Negro tinta de estos versos,
como las promesas de un destino
lejos de tierras negras.

viernes, 9 de junio de 2017

Heridas



Que atraviesan el alma,
parten el corazón,
que sangran, que duelen, que pican.

Que se abren y reabren.
Que queman.

Con nombres y apellidos.
Con fecha.

Heridas de guerra, daños colaterales
de la vida, del amor, de ti... de mi... 

Heridas que nos marcan
el cuerpo y la piel.

Imborrables...

Profundas...

Al fin y al cabo heridas para besar y curar.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Nuestra Historia




Hace diez años que no te escribo, mi niña,
y has cambiado tanto...

Te recuerdo inocente, pareciendo mayor,
haciendo como que lo eras.
Siempre constante, tenaz, alegre... dispuesta a comerte el mundo.

Con tu moño mal hecho o tu pelo largo
sin peinar demasiado.
Descalza por la casa, con tu camiseta ancha.
Te recuerdo despreocupada, 
pensando que lo tenias todo controlado
y llenando tu pequeño mundo de ti,
de tu encanto.

Siempre soñadora. Siempre trabajando.

Pero la vida te ha ido marcando,
mi niña,
a fuego, con palos y piedras.
Y sé que has llorado,
que tu risa se apagó,
que tu mundo se cayó a pedazos.

Sé que tu historia -nuestra historia-
se torno en tristeza y amargura.

Pero mi niña, descubriste la belleza de la vida.
La importancia de lo esencial, lo pequeño, lo grato.

Estoy muy orgullosa de ti mi niña.
Te veo crecer con  cada decisión,
madurar...
Y aun así guardas esa esencia tuya, tan tuya...

Por que yo soy tú y tú eres yo.

Que tú escribiste nuestra historia
y yo recojo tu testigo, mi niña.

Volveré a escribirte para contarte como nos ha ido.
Para que sepas como termina nuestra historia.

lunes, 8 de mayo de 2017

Flor de invernadero



Manché mis manos de tinta 
por escribirte versos. 

Confundí mi tacto con el del papel
por hacerte poesía.

Dejé mis ojos a la luz de las velas
por contemplar tu belleza.

Pero recibí tu indiferencia.
Que se clavo como un puñal
de hierro candente,
en lo más hondo y profundo de este ser
y este corazón.

Murió el color y la alegría.

Murió el amor y la esperanza.

Encontraste otros brazos que no supieron
ser primavera, si no invierno.
Frío y cruel.

Encontraste otros ojos que eran puñales
de reproches.

Y fuiste muriendo un poquito cada día,
como una flor de invernadero descuidada.

viernes, 5 de mayo de 2017

La poesía de nuestas miradas


A veces te echo tanto de menos,
que pienso en otros tiempos
y me pregunto qué pasó.

En que momento deje de admirarte,
de buscarte con la mirada,
de quererte.

Deje de contar los días de tu ausencia
para contar momentos sin ti.
Y me dolía...
Y  me duele.

No pasa un día sin que me pregunte qué pasó.
Dónde quedó la poesía de nuestras miradas,
esas con las que nos entendíamos.

Dónde quedaron nuestros
silencios y gestos.

¿Qué hacemos ahora?
¿Qué hago yo con los días, los momentos,
los silencios...?

A todo esto los versos no me dan respuesta,
ni sosiego.
Por que desde que no estas 
mis letras y renglones están un poco más torcidos,
un poco más lánguidos,
imperfectos.

¿Qué hago yo ahora con la poesía?