Lugar de muerte y enfermedad,
espera y sufrimiento.
Casa de dolor.
Lugar oscuro, lúgubre, inhóspito.
Donde los cuerpos se pudren
y las almas vagan.
Porque a un hospital no se va a vivir,
se va a morir.
Purgatorio en la tierra.
Antesala de lo inevitable.
Que huele a desinfectante, agua sucia,
fármacos, humedad, orines y excrementos.
La vida no entra en los hospitales.
Se queda fuera,
con la mirada perdida,
esperando a los que salen de esa casa.
Y despide a los que no vuelven.

triste pero bien y es lo que hay esa es la cruda realidad
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