Con delicada amargura y sutil llanto,
lloró.
Lloró hasta romperse,
y se rompió en mil pedazos.
Descubrió que estaba vacía y hueca
por dentro.
Que le habían quitado todo,
las ilusiones y los sueños.
Que su alma estaba hecha trozos
y sus alas también rotas.
Que no podría volar.
Que sus pies sólo pisaban pedregal.
No quedaba nada del bosque verde y frondoso
que tantas veces había pisado.
Que sólo había piedras y cenizas.
Y con delicada amargura y sutil llanto
comprobó, también, que no echaba de menos el amor.
Ni creía en él.
Ni creía en él.

sique asi me gusta mucho
ResponderEliminarRaquel es un Poema el tuyo o al menos a mi me lo parece...un Poema adulto, recio no debaltura sí de contenido y rasgadura! Eres grande,Pequenita! Sientes de todo, porque de todo escribes.Sigue...
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