Huracán

Siempre que te vas tengo una sensación de vacío.

De un quizá
una conversación pendiente
unos puntos suspensivos.

Siempre dejas la puerta entreabierta,
para cuando se te antoje revolucionar
la vida, el pelo, la falda...

Tienes esa mala costumbre de volver con el contador a cero,
cuando ya los kilómetros recorridos no se pueden contar,
cuando te has pasado de revoluciones,
cuando me he quedado sin gasolina.

Y no sé muy bien qué te hace volver...
solo sé que vuelves para remover mi rutina y mis días como un huracán.

Un huracán de manos, de besos,
que me remueve el alma y los sentimientos,
que deja mis papeles y letras destrozados.

Que cuando te vas tengo que levantarme de cero.

Construir nuevas rimas, versos,
rehacerme el alma desgastada y seguir con mi rutina.

Siempre sabiendo que te vas,
sin saber cuándo volverás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario