Tengo mil mariposas por el cuerpo.
De vívidos colores, de alas grandes, revoloteando.
Tengo mil mariposas en mi cuerpo y lo cuidan como un jardín.
Que con su aleteo etéreo, sublime, rápido... me aceleran el alma y el cuerpo
si te evoco en mis pensamientos.
Por que te esperan en el resuello tranquilo de tu recuerdo.
Y es ahí donde yo con ellas me quedo.
Mil mariposas alborotadas en el ensueño de tu cuerpo.
Mariposas que dormitaban tranquilas, mortecinas, incluso, sabiendote lejos.
Con sus alas tristes mis mariposas. Que te fuiste y no lo entendieron.
Pronto se les hizo invierno,
pronto marchitaron sus colores,
pronto quebraron sus alas,
exhorcizando tu recuerdo.
Pronto entenderan mis mariposas,
que la primavera siempre vuelve.
Que tendran una nueva oportunidad de volar, aunque no estes.
Aunque no sea contigo.
De nuevo volverán a llenar el jardín de mi cuerpo,
y ahí las espero yo... exhorcizando tu recuerdo.
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